Conflictos en la pareja después de la llegada del bebé.

conflictos pareja

La llegada del primer bebé es un momento que facilita la aparición de conflictos en la pareja. Se trata de una de las crisis vitales más importantes que tiene que enfrentar una pareja. Crisis en el sentido del cambio que implica.

Tener un bebé cambia la dinámica de la pareja casi en 180 Grados. Convertirse en padres implica asumir un nuevo rol en la vida de cada uno, pero también en la relación de pareja. Ahora habrá un tercer miembro involucrado que ocupará un lugar fundamental en la vida de cada uno y en la cotidianidad de la familia.  

Durante los primeros meses, se hacen muy notorios estos cambios. La pareja deberá acomodar nuevamente sus horarios, tareas y funciones. Además de hacer frente a los cuidados y la crianza del recién nacido, a la falta de sueño, el cansancio y el estrés que esto implica.  

Las causas principales de conflicto son: 

1 Cambio de prioridades en la vida en pareja y de cada uno.  El bebé como prioridad.

2. Tiempo, ahora el tiempo compartido se divide entre 3.

3 Disminución de encuentros sexuales (por un tiempo).

4. Repartición de tareas del hogar.

5. Cansancio y estrés.

6. Falta de comunicación.

Si están están atravesando alguna de estas situaciones, es importante que pongan atención. Los conflictos en la pareja cuando llega el bebé pueden ir en aumento si no se toman medidas. Convertirse en padres implica un gran cambio para los dos, y también para su relación de pareja. Si bien, los primeros meses es normal que ocurra un distanciamiento especialmente en relación a la intimidad de pareja, con el tiempo tendrán que ir recuperando sus espacios y encuentros. Cambiar su forma de relacionarse y de hablarse.

Aquí te dejo algunos consejos para empezar a solucionar esos pequeños roces, antes de que se conviertan en una bomba por explotar:

1. Mantengan un diálogo honesto. Hagan una “cita” un día por semana, para hablar de los conflictos con honestidad. Intenten escuchar las necesidades y sentimientos del otro, evitando ser demandantes o críticos. Y por supuesto evitando la agresividad verbal. Mi recomendación es siempre iniciar este diálogo con: “Yo siento que….”

2. Hacer un plan. Hagan un plan de acción para los conflictos. Una vez que saben qué le molesta al otro, planifiquen cómo evitar esa situación.

Ejemplo: si mi pareja llega de trabajar muy hambriento y entonces discutimos porque estuve cuidando del bebé y no preparé comida, anticípen esa situación. Tal vez pueden dejar comida preparada el fin de semana, o la noche anterior.

3. Acuerden cuál será el rol de cada uno en diferentes situaciones. Por ejemplo: por la noche, en los cuidados diarios, el quehacer del hogar, la economía familiar, etc.  Si cada uno tiene claro qué le corresponde hacer, será más difícil que entren en conflicto por esto.

Recordar que los roles de género han cambiado, y ya no es necesariamente la mujer la que se queda en casa a cargo de los hijos. También hay muchos padres que quieren involucrarse en la crianza. Mantener un diálogo honesto respecto de las expectativas y deseos de cada uno, les ayudará a prevenir conflictos y a resolver con más facilidad los que aparezcan en el camino. 

Si tu bebé ya llegó y sientes que los conflictos de pareja no paran, ¡No evadan la crisis! Hablen, y si lo necesitan ¡busquen ayuda! 

Realizar terapia de pareja es una buena forma de superar esta crisis y salir con buenas herramientas para la solución de conflictos. Consúltame, o consulta a un profesional de tu elección.  Pero no lo dejen pasar, porque el conflicto no desaparecerá.

Natalia Sladogna. Psicóloga

info@nataliasladogna.com