De pareja a papás. 2+1=💔

de pareja a papás

En cuanto a parejas se refiere, resulta que 2+1, no siempre suman bien.  

Esta “falla matemática”, este convertirse en 3 en una pareja, suele traer grandes dificultades  y desafíos. Tanto si hablamos de sumar a otro adulto, como si lo que se suma es un bebé.

Convertirse en padres es una de las crisis vitales más importantes que tiene que atravesar una pareja. El primer hijo transforma y ya nada volverá a ser lo que era.

Seremos distintos, en nuestro interior y para el mundo. Cambian las prioridades, los tiempos, las actividades, rutinas, intereses. Nos nombran diferente: mamá/ papá. La pareja también nos verá diferentes.

El primer año suele ser uno de los más difíciles, de hecho muchas parejas se separan después de atravesarlo. Las dinámicas del hogar se modifican por completo. Las rutinas que llevaba cada miembro de la pareja se desbarajustan; algunas cosas quedan en un segundo o tercer plano, entre ellas la relación de pareja.  

Es el momento en que surgen conflictos y discusiones por cosas mínimas. No se entienden o no piensan lo mismo respecto de la crianza. Aparece  el pasado y la historia familiar de cada uno.  Pareciera que hay falta de interés, pero en realidad lo que hay es mucho cansancio.   

 Es el momento de adaptación y reajuste de la pareja que se convirtió en familia. Y para sobrevivir van a tener que empezar a sumar.  ¡Y sumar bien!

+ Conversaciones y diálogo honesto. 

+Acuerdos de división de tareas, responsabilidades, cuidados y trabajo.

+Ayuda, tanto mutua como  de su red de apoyo. 

+Empatía y respeto a las necesidades de cada uno. 

+Demostraciones de afecto y cariño. Más atención a los detalles. 

No hay reglas matemáticas que aseguren que perdure la pareja, pero si hay algunas condiciones necesarias para que encuentren una buena forma de relacionarse ahora como padres.

¿Te gustaría mejorar tu relación de pareja? Conoce mis servicios. Puedo ayudarte.

Natalia Sladogna. Psicóloga.

info@nataliasladogna.com