¿Qué es la ansiedad? Y cómo afecta a la salud mental materna y familiar.

La ansiedad es una parte de la existencia humana, todas las personas sienten un grado moderado de ansiedad en algunos momentos de su vida. 

La ansiedad es una respuesta adaptativa que nos permite prepararnos para algo que pensamos que vendrá. Es decir, se relaciona con la anticipación de peligros futuros,indefinibles e imprevisibles. Tiene una función activadora y facilitadora de la capacidad de respuesta, como un mecanismo biológico adaptativo de protección y preservación ante posibles daños.  

Es normal que tengamos algo de ansiedad cuando vemos acercarse situaciones nuevas o diferentes, por ejemplo empezar un trabajo, realizar un viaje, o tener a tu primer hijo. Son situaciones que comúnmente generan algo de ansiedad. Este tipo de ansiedad puede resultar útil,  haciéndote estar alerta, ayudándote a ser más productivo y a realizar el trabajo de manera más eficiente. 

Sin embargo, hay momentos en los que la ansiedad más que resultarnos útil se convierte en un obstáculo para llevar una vida normal. Esto ocurre cuando es muy intensa o muy constante. O bien cuando  provoca sufrimiento a la persona o a su familia, o impide la continuidad de la vida cotidiana. Entonces podríamos estar hablando de un trastorno de ansiedad. 

Las personas con trastornos de ansiedad con frecuencia tienen preocupaciones y miedos intensos, excesivos y persistentes sobre situaciones diarias que interfieren con las actividades, son difíciles de controlar, desproporcionados y pueden durar un largo tiempo. Los síntomas pueden empezar en la infancia o la adolescencia y continuar hasta la edad adulta.

Existen varios tipos de trastornos de ansiedad como:

  • trastorno de ansiedad generalizada
  • trastorno de ansiedad por separación (más común en niños pequeños)
  • trastorno de ansiedad social
  • trastorno de pánico
  • mutismo selectivo
  • fobias específicas.

Casi todos ellos se cursan con síntomas de: nerviosismo, agitación o tensión ante ciertas situaciones. Sensación de peligro o alerta. Problemas para concentrarse, dificultades en el sueño, exceso de preocupaciones. También pueden presentarse síntomas físicos como sensación de falta de aire, agitación y  problemas estomacales, entre otros.  

Al igual que los adultos, muchos niños y adolescentes cursan trastornos de ansiedad. Los padres o profesores pueden detectar signos de que un niño o un adolescente está ansioso. Por ejemplo, un niño se puede aferrar a sus padres a la hora de ir a la escuela, llorar y acabar perdiendo clases. Puede actuar como si estuviera asustado o muy alterado, también pueden estar asustados, preocupados o nerviosos.

El exceso de estrés y ansiedad en los padres, suele afectar a los hijos. Los niños aprenden de sus padres habilidades de regulación emocional, además su estado de salud mental y emocional depende en gran medida del entorno familiar del cual forman parte. Si los padres parecen estar constantemente ansiosos, preocupados o atemorizados, los niños determinarán que muchos escenarios o situaciones de su vida son inseguras, entonces probablemente también sufrirán algo de ansiedad.  

El embarazo, como una situación nueva, puede generar muchas expectativas, miedos y preocupaciones a las mujeres. Esto puede ser parte normal de los cambios que se están viviendo. Sin embargo,  algunas mujeres cursan con exceso de ansiedad su embarazo. Se ha demostrado científicamente que el exceso de ansiedad durante el embarazo puede afectar al bebé que está por nacer. Las consecuencias de la ansiedad prenatal, son atribuidas al del cortisol u hormona del estrés que libera la madre y que puede atravesar la placenta.  Lee AQUÍ: Ansiedad en el embarazo ¿qué hacer?

El exceso de preocupación, hace que estemos siempre alerta, que vivamos con ansiedad y con la sensación constante de un peligro inminente. Eso  no te permite descansar y tener una vida en calma, ni a ti ni a tu familia. 

Manejar tu propio estrés y ansiedad, evitará que tu familia se sienta afectada. 

Pero, ¿cómo puedes hacerlo? 

  • Reduce situaciones de estrés. 
  • Intenta mantener una actitud tranquila y relajada ante los problemas. 
  • Practica algún deporte con constancia. 
  • Conoce ejercicios de respiración que te ayuden a relajarte. 
  • Identifica los detonantes. ¿Qué te causa ansiedad? y define cómo y cuándo evitarlos.
  • Busca la ayuda de un profesional si la necesitas.

¿Cuándo buscar ayuda?

  • Sientes que te estás preocupando demasiado y que esto interfiere en tu trabajo, tus relaciones y otros aspectos de tu vida
  • Tu miedo, tu preocupación o tu ansiedad te causan malestar y te resulta difícil controlarlos
  • Te sientes deprimido, tienes problemas con el consumo de alcohol o drogas, o tienes otros problemas de salud mental junto con ansiedad
  • Piensas que tu ansiedad podría estar vinculada a un problema de salud física. 
  • Tienes pensamientos o conductas suicidas (de ser así, procura tratamiento de urgencia inmediatamente)

Recuerda: reducir los factores de estrés, así como identificar y tratar a tiempo cualquier trastorno de ansiedad , son la clave para prevenir tu sufrimiento o el de tu familia.  Si necesitas ayuda, consultame o consulta a un psicólogo de tu preferencia. 


Natalia Sladogna. Psicóloga

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